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Pediatria de la Academia

Alcoholismo en adolescentes

Autores: Dra. Idalia Hernández Lira Acad. Ulises Reyes Gómez

Resumen

El consumo de bebidas alcohólicas en los adolescentes es una práctica creciente debido a varios factores interrelacionados. La adolescencia etapa difícil donde se pueden favorecer las conductas de consumo de alcohol, ya sea por la reafirmación de la independencia, la virilidad, la libertad en la toma de decisiones o la imitación a los adultos. Asimismo, existe una relación directa entre el consumo del alcohol, las muertes violentas, el suicidio y los accidentes del tránsito. El alcohólico es un enfermo que a través del consumo del alcohol comienza a sufrir daños (mentales, corporales y sociales). Dentro de los daños mentales se encuentra la paranoia de celos, alucinación alcohólica y delirium tremens, hemorragias cerebrales e incluso ataques epilépticos. Si se añade que el alcoholismo va de la mano con el tabaquismo, en el humo se encuentran nitrosaminas que son cocarcinógenas, lo que quiere decir que son capaces de potencializar la acción carcinógena de las bebidas alcohólicas. Existen otros factores, como la permisividad familiar y social con alta publicidad de bebidas alcohólicas sin restricción, que influyen en la falta de respeto a normas sociales y cívicas. El presente ensayo es una revisión básica de conceptos y estrategias por considerar para su prevención.

Palabras clave: accidentes de tránsito, adolescente, alcoholismo, carcinógenos, mutaciones, muertes violentas, repercusión salud, publicidad

Abstract

The consumption of alcoholic beverages in adolescents is a growing practice due to several interrelated factors. Adolescence is a difficult stage where alcohol consumption behaviors can be favored, either by the reaffirmation of independence, virility, freedom in decision-making, or imitation of adults. There is a direct relationship between alcohol consumption, violent deaths, suicide, and traffic accidents. The alcoholic is a sick person who through the consumption of alcohol begins to suffer damage (mental, physical, and social). Within the mental damage is the paranoia of jealou- sy, alcoholic hallucinations, and delirium tremens, brain hemorrhages and even epileptic seizures. If we also consider that alcoholism goes hand in hand with smoking, there are cocarcinogenic nitrosamines in the smoke, which means that they can potentiate the carcinogenic action of alcoholic beverages. There are other factors, such as family and social permissiveness, with frequent and unrestricted advertising of alcoholic beverages, which influence the lack of respect for social and civic norms. This essay is a basic review of concepts and strategies to consider for its prevention.

Keywords: traffic accidents, adolescent, alcoholism, carcinogens, mutations, violent deaths, health repercussion, advertising.

Introducción

El alcohol, del árabe Alkuh (esencia o espíritu), es el producto de la fermentación de sustancias vegetales. La utilización por el hombre en forma de brebajes se supone que data de los albores de la humanidad, cuando nuestros más remotos antepasados tuvieron la experiencia de beber el líquido resultante de la colección del agua de lluvia en alguna irregularidad en el tronco de un árbol, luego de haber caído en dicho depósito natural alguna fruta desprendida que sufriera, posteriormente, el proceso de fermentación.1

El alcohol ha sido sin duda la droga por excelencia de los pueblos mediterráneos. Sus efectos embriagantes fueron utilizados como vínculo litúrgico por egipcios, griegos, romanos y hebreos.2 El alcoholismo, la más significativa toxicomanía de nuestros tiempos, se encuentra entre las problemáticas médico-sociales de mayor relevancia mundial por sus efectos extraordinariamente nocivos sobre la salud y la sociedad derivados de su nefasta repercusión biológica, psicológica y socioeconómica.1 El DSM IV TR describe los diversos trastornos relacionados con el alcohol y los criterios para su diagnóstico

El consumo de bebidas alcohólicas en los adolescentes es una práctica creciente debido a varios factores interrelacionados; la adolescencia es una etapa difícil del desarrollo, donde se pueden favorecer las conductas de consumo de alcohol, ya sea por la reafirmación de la independencia, la virilidad, la libertad en la toma de decisiones o la imitación a los adultos. Esto, claro está, teniendo en cuenta los valores individuales y el grupo de referencia a que pertenecen. Existe una relación directa entre el consumo del alcohol, las muertes violentas, el suicidio y los accidentes del tránsito. El alcohólico es un enfermo que a través del consumo del alcohol comienza a sufrir daños (mentales, corporales y sociales). Dentro de los daños mentales se encuentra la paranoia de celos, alucinosis alcohólica y delirium tremens, hemorragias cerebrales e incluso ataques epilépticos. Existen sustancias químicas en las bebidas que pueden actuar como mutágenos y modificar el material hereditario, provocando cambios o aberraciones en los cromosomas. Si a esto se añade que el alcohólico por lo general es también un fumador, pueden ocurrir más alteraciones en los cromosomas que en los no fumadores, con anormalidades en los espermatozoides, porque en el humo del tabaco se encuentran nitrosaminas que son cocarcinógenas, lo que quiere decir que, en este caso, son capaces de potencializar la acción carcinógena de las bebidas alcohólicas.3

En cuanto al aspecto social, la permisividad que existe en el uso social de las bebidas alcohólicas se imprime también sobre las actitudes del adolescente. Las actitudes están de alguna manera reflejando lo que el muchacho ha aprendido a través de su socialización, a través de usos y costumbres sociales, familiares y mensajes en los medios de comunicación. El adolescente no es “permisivo”, sino la consecuencia de una socialización “permisiva”. Entendemos que aquellas actitudes que se han detectado explicativas del abuso de alcohol son un indicador de la influencia social y cultural.2

Por otra parte, la publicidad de bebidas alcohólicas es uno de los muchos factores que tienen el potencial para alentar a los adolescentes a beber. Son reiteradas las evidencias que muestran el impacto que tiene la publicidad de bebidas alcohólicas, tanto en los hábitos de consumo como en las actitudes hacia el alcohol. La industria alcoholera promociona sus productos a través de diferentes vías, como la publicidad, el patrocinio de acontecimientos deportivos, musicales o culturales, el emplazamiento de productos en series de televisión y películas o las campañas promocionales y, más recientemente, a través de Internet y de las redes sociales. Aunque la publicidad de bebidas alcohólicas y otras estrategias promocionales utilizadas por la industria alcoholera no se dirigen formalmente a los adolescentes, lo cierto es que impactan de forma directa sobre ellos.

Estudios al respecto
Como han constatado distintas investigaciones, resulta habitual la presencia de publicidad encubierta de bebidas alcohólicas en series televisivas de éxito entre adolescentes.4 Los adolescentes que tienen un mayor conocimiento de las marcas de bebidas alcohólicas registran mayores frecuencias de consumo de bebidas alcohólicas, ingieren mayores cantidades de alcohol, participan más asiduamente en “atracones de alcohol” y se emborrachan con mayor frecuencia. Asimismo, entre aquellos adolescentes que no han consumido todavía alcohol es más intensa la intención de consumirlo en el futuro.

Existen diversos estudios realizados con adolescentes que muestran el impacto del alcohol en este grupo de edad y los factores relacionados. En el reporte de un estudio comparativo sobre las características psicopatológicas y dimensiones de personalidad en los pacientes dependientes del alcohol se encontró que presentaron un mayor nivel de impulsividad y de búsqueda de sensaciones; los trastornos de personalidad de los pacientes dependientes del alcohol fueron el histriónico, el narcisista y el antisocial.5
En otro estudio en estudiantes de los dos primeros años de la carrera universitaria se concluye que el alcohol es la sustancia psicoactiva de mayor consumo en las instituciones de educación superior; el ambiente en el que se desarrollan los jóvenes y el grupo de amigos es determinante en el consumo. Los jóvenes se embriagan por diferentes circunstancias: para expresar su rebeldía, para combatir el ocio, para evadir problemas, para conquistar a chicos o chicas y para estar a la moda; la separación del consumo del alcohol y el sexo cada vez es menos notoria. La
familia aparece como promotora del consumo; los padres facilitan el consumo porque consideran que este no conlleva ningún problema o peligro. Existe una vinculación entre sexo y alcohol, lo cual está en relación con embarazos no deseados, abortos y maltrato.

Se observa una relación entre el uso del alcohol y las consecuencias académicas, como pérdida de evaluaciones, inasistencia a clase y evasión de compromiso académico.6 En otro estudio en el que se evalúa el entorno familiar, los adolescentes de familias indulgentes obtuvieron las puntuaciones más bajas en consumo de alcohol y tabaco, en comparación con los adolescentes de familias autorizativas, autoritarias y negligentes.7 Un artículo basado en el análisis de la encuesta nacional de la juventud 2010 analiza las asociaciones del abuso de alcohol con la afiliación religiosa, la asistencia a la iglesia y el valor por la religión entre los adolescentes mexicanos y examina las interacciones entre estas variables independientes, siendo esta su principal contribución. Los evangélicos exhibieron momios más bajos de abusar del alcohol que los católicos, así como aquellos con un mayor valor por la iglesia y que asistían a esta, acompañados de padres o amigos; asistir a la iglesia solo (sin compañía) se asoció con protección, aun cuando los adolescentes tuvieran un valor alto por la religión. Se concluye que ambos, tanto ser parte de una red social que asiste a la iglesia como tener valor por esta, condicionan la asociación del abuso del alcohol con la afiliación religiosa y son factores protectores fundamentales contra el abuso del alcohol entre los adolescentes mexicanos.8 Un área que requiere mayor profundización es el papel que la religión juega como institución social en el abuso de alcohol entre los adolescentes en México. Las iglesias pueden tener influencia social en los comportamientos de los adolescentes, ya que facilitan la transmisión de normas morales, la supervisión de conductas, el aprendizaje de habilidades y la integración social. También se ha probado que los padres (varones) más activos religiosamente se involucran más en las actividades de sus hijos, son más afectuosos y ejercen una paternidad de mayor calidad. Asimismo, los padres que asisten con mayor frecuencia a la iglesia tienen un mayor conocimiento de las redes cercanas de sus hijos (amigos, padres de estos y maestros), lo cual facilita su supervisión.8

Cabe destacar los resultados de una encuesta realizada a 13,365 adolescentes entre 13 y 19 años en la que se preguntaba la razón por la que consumían alcohol, a lo que el 87% respondió que porque les gusta; en consecuencias para la salud que provocaba en ellos, 88.89% respondió dolor de cabeza; y en cuanto a consecuencias psicológicas del consumo de bebidas alcohólicas, 89.81% respondió que la capacidad de estar alegre y desinhibido; en cuanto a las consecuencias sociales que los adolescentes reconocen, 89.81% mencionó que ninguna.1 Esta investigación nos invita a reflexionar acerca de las verdaderas causas por las cuales los adolescentes no ven el consumo de alcohol como algo nocivo para su salud y una de ellas es la falta de conciencia sobre sus efectos y las repercusiones físicas y emocionales que les provoca.

Medidas de prevención
Es necesario realizar estrategias de intervención que capaciten a nuestros adolescentes en el fomento de actitudes positivas hacia el alcohol y otras toxicomanías con un enfoque promocional, intersectorial y multidisciplinario.

Asimismo, hay que reforzar la necesidad de promocionar en nuestros adolescentes actividades recreativas alejadas del alcohol mediante la utilización adecuada del tiempo libre, así como la
puesta en marcha de estrategias que les permitan reconocer a tiempo el consumo de riesgo,1 aunado a programas de prevención basados en el aprendizaje de habilidades sociales, asertividad y toma de decisiones.2

También se debe preparar al personal docente para que influya en el alumnado y en la familia. De igual modo, es fundamental la realización de actividades de educación familiar en las visitas de terreno a los hogares y en el consultorio.3

Conclusiones
El Médico de Familia o el Pediatra de primer contacto puede ofrecer información sistemática sobre esta entidad realizando labores educativas de salud mediante diferentes técnicas a su alcance, pero principalmente logrando un buen rapport (sintonía y empatía) con su población, confianza y seguridad y, sobre todo, siendo ejemplo y líder de opinión.

Referencias

  1. Hernández DA, Sánchez SM. Alcoholismo y adolescencia, policlínico Universitario “Luis Li Tregent” municipio Guines, Provincia la Habana, 2015.
  2. Pons DJ, Berjano PE. El consumo abusivo de alcohol en la adolescencia: un modelo explicativo desde la psicología social, plan nacional sobre drogas, 2018.
  3. Bolet MA. La prevención del alcoholismo en los adolescentes. Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(4):406-9.
  4. Sánchez PL. El impacto de la publicidad en los hábitos de consumo de bebidas alcohólicas de los adolescentes. Dirección General de Innovación Educativa y Formación del Profesorado de la Consejería de educación: Junta de Castilla y León, 2014.
  5. Bravo MR. Características y dimensiones de la personalidad en los pacientes dependientes del alcohol: Un estudio comparativo. Adicciones 2007;19(4):373-82
  6. Albarracin OM, Muñoz OL. Factores asociados al consumo de alcohol en estudiantes de los dos primeros años de la carrera universitaria. Libertabit Lima (Perú) 2008;14:49-61.
  7. Fuentes MC, Alarcón A, García F, Gracia E. Consumo de alcohol, tabaco, cannabis y otras drogas en la adolescencia: efectos de la familia y peligro del barrio. Anal. Psicol. [Internet]. 2015 Oct;31(3):1000-1007. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pi d=S0212-97282015000300026&lng=es. https://dx.doi.org/10.6018/analesps.31.3.183491.
  8. Vargas VE, Martínez CG. La relación entre el abuso de alcohol y religión en los adolescentes mexicanos. Población y Salud en Meso-América 2015;12(2):7-15.

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