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Pediatria de la Academia

Niño genio, niño talentoso

Autores: Dra. Lucía Leonor Cuevas López Est. Angel Amil Tepeyotl Est. Xochitl Guadalupe Balderas Cacho Est. Melina Rifke Bravo Crespo Est. Delilah Peña Barbosa Acad. Ulises Reyes Gómez

Resumen
Objetivo: resumir información sobre los niños con altas capacidades intelectuales e identificar los aspectos relevantes conocidos y controvertidos que se presentan. Materiales y método: nuestra búsqueda se basó en delimitar las variantes del tema, ya que es un tema extenso y con subdiagnóstico del mismo, con lo que nos aseguramos de la variabilidad, fiabilidad y validez de los artículos previamente publicados en revistas de pediatría. Resultados: recabamos datos en los cuales destacamos variantes que consideramos importantes para el objetivo de nuestro artículo y su desarrollo (epidemiología, clínica, diagnóstico, diagnóstico diferencial, orientación y consejos) para el niño superdotado. Conclusión: es importante conocer la definición de niño superdotado, pues nos encaminará a conocer las capacidades de estos casos. Si bien son pocos los niños con estas características, se deben diagnosticar correctamente, e incluso descartar un diagnóstico diferencial como el TDAH, para no implementar un tratamiento u orientación que no tengan relación con lo que presentan estos niños.

Palabras clave: altas capacidades, superdotado, talento, genio, desarrollo

Abstract
Objective: to summarize information about children with high intellectual abilities and to identify the relevant known and controversial aspects that are presented. Materials and method: our search was based on delimiting the variants of the topic, since it is extensive and subdiagnosed, ensuring the variability, reliability, and validity of the articles previously published in pediatric journals. Results: we collected data in which we highlight variants that we consider important for the objective of our article and its development (epidemiology, clinic, diagnosis, differential diagnosis, guidance, and advice) for the gifted child. Conclusion: it is important to know the definition of a gifted child since it will lead us to know the capacities of these cases. Although there are few children with these characteristics, they must be correctly diagnosed, and even rule out a differential diagnosis such as ADHD, so as not to implement a treatment or orientation that is unrelated to what these children present.

Keywords: gifted, gifted, talent, genius, development

Introducción
El término de niño superdotado tiene muchas definiciones de acuerdo con el autor que lo describe. Los autores comúnmente coinciden en que estos niños cuentan con altas capacidades en áreas del intelecto, pero también en áreas creativas y artísticas, incluso académicas.

El término superdotado proviene del latín praeditus, que significa “más dotado de…” lo que se traduce al inglés como gifted y al francés como surdoué. Los superdotados, según la UNESCO, se han definido como aquellos que manifiestan una competencia y potencia excepcional en distintos dominios de la actividad intelectual y creativa.

Existe controversia en cuanto a quiénes considerar como niños superdotados, ya que hay niños con alta inteligencia y aquellos con una capacidad excepcional en un ámbito culturalmente valorado.

La epidemiología es variada en todo el mundo, presentando casos impresionantes de estos niños. En México, 3 millones de personas, aproximadamente, se han descrito como niños superdotados.

Las características clínicas y de sospecha de estos niños van desde la memorización de algunos temas como cuentos y/u oraciones teniendo apenas 2 años de edad. En otros casos, aprenden a leer a los 4 años, llegan a comprender de forma rápida de los 4 a los 6 años y así de acuerdo con la etapa de desarrollo en la que estén, pero avanzados en capacidades a las de un niño promedio.

El niño superdotado tiende a mostrar actitudes similares a las del TDAH, debido a que en la mayoría de los casos se aburre durante las clases, no presta atención, no realiza actividades
que sean irrelevantes a su perspectiva, inicia muchos proyectos, pero termina pocos, etc. Por ello, es importante enfatizar las diferencias clínicas entre ambas condiciones, para evitar
errores diagnósticos y esclarecer la condición de nuestro paciente.

Método
Nuestra búsqueda se basó en delimitar las variantes del tema, ya que es un tema extenso y con subdiagnóstico. Recabamos los siguientes datos en los cuales destacamos variantes que consideramos importantes para el objetivo de nuestro artículo y su desarrollo (epidemiología, clínica, diagnóstico, diagnóstico diferencial, orientación y consejos) para el niño superdotado.

El propósito de nuestro artículo es resumir información sobre el tema con base en las plataformas digitales.

Definición
El término niño superdotado no tiene una definición precisa. Normalmente se asocia como individuos con un desempeño que es superior al de sus compañeros en el ámbito escolar; sin embargo, los individuos dotados existen a través de dominios académicos y no académicos.1 Históricamente pensadores y científicos han caído en la cuenta de una inteligencia superior y han tratado de justificar y entender todas esas características en un mundo con capacidades altas; ha sido a través del tiempo como se ha ido conceptualizando lo que se considera una inteligencia excepcional o superdotada.

Las características comúnmente asociadas con la superdotación incluyen lenguaje avanzado y habilidades de razonamiento; conversación e intereses más alineados con niños mayores y adultos; impresionante memoria a largo plazo; comprensión intuitiva de conceptos; curiosidad insaciable; capacidad avanzada para conectar ideas dispares y apreciar las relaciones; aprendizaje rápido; mayor sensibilidad e intensidad de sentimientos y emociones; perfeccionismo; sensibilidad moral; y asincronía entre los dominios del desarrollo. Sin embargo, ningún niño superdotado exhibe todas estas características, y los niños superdotados varían considerablemente en la expresión de las características fundamentales.2

La conducta de estos niños es de los que fácilmente se aburren en clase y muchas veces se plantea como un problema de déficit de atención con hiperactividad. Así, se deben realizar pruebas psicológicas adecuadas para plantear el diagnóstico, teniendo un equipo multidisciplinario, ya que estos niños pueden considerarse como un grupo de riesgo. La temprana identificación es clave, pues permite aplicar de forma precoz medidas psicoeducativas y evitar posibles problemas en el ámbito personal, social y académico.3

A lo largo del tiempo se han buscado distintos proyectos y propuestas mediante abordajes variados, así como diversas formas de intervención en la alta capacidad. Se han presentado dos tendencias: la monolítica y la bifactorial. La teoría monolítica se basa en conocimientos de Binet sobre edad mental que la asocia también con una medida cuantitativa estática de cociente intelectual (CI) proveniente de los trabajos de Terman. Por lo tanto, los modelos monolíticos se fundamentan en la obtención de índices únicos de inteligencia, como son el CI y el factor G (también conocido como inteligencia general, capacidad mental general o factor de inteligencia general) que es un parámetro o indicador de habilidades cognitivas e inteligencia humana evaluándola a partir de test unifactoriales, como el Lorge-Thorndike intelligence y el WISC-R entre otros. En la década de 1950 destacan autores como Thurstone y Guildford, con quienes emergieron los modelos factorialistas. Estas teorías proponen la existencia de múltiples componentes de la inteligencia en lugar de una sola variable.

Así, por ejemplo, Guildford demostró que el CI representaba una pequeña muestra de las capacidades mentales e incluyó aspectos no implicados en las actividades escolares, como la creatividad o la inteligencia social.4

Por su parte, en la teoría bifactorial, la inteligencia se compone de dos parámetros: (1) el factor G, que se refiere a una característica personal hereditaria, es decir, a una propiedad específica del cerebro que varía de un individuo a otro, pero se mantiene estable a través del tiempo; y (2), el factor S (special) que representa habilidades o aptitudes específicas.

La alta capacidad intelectual se puede expresar como:

Superdotación: capacidad intelectual global por encima del percentil 75 (P75) en todos los ámbitos de la inteligencia.

Talento: alta puntuación (P90) en una o varias aptitudes intelectuales, pero no en todas.
Genio: alta capacidad intelectual (superdotado o talentoso) con alta creatividad y productividad.5

Existe controversia en cuanto a quiénes considerar como niños superdotados, ya que hay niños con alta inteligencia y aquellos con una capacidad excepcional en un ámbito culturalmente valorado. Es importante destacar que la superdotación no siempre aparece de manera temprana, debido a que muchos niños superdotados tardíos sólo revelan su promesa en la adolescencia.

De la Cruz et al., en un estudio publicado en 2011, consideran la alta capacidad intelectual como potencialidad intelectual elevada, multidimensionalmente configurada por la combinación de distintas aptitudes intelectuales: lingüística, numérica, espacial, creativa, lógica, etc., que debe cristalizar a lo largo del desarrollo y tiene un funcionamiento cognitivo que distingue intelectualmente a estas personas respecto de las de capacidad intelectual media. La manifestación puede ser de distinta manera como superdotación o como talento. Incluso Castelló y Batle proponen un protocolo con dos instrumentos: una batería de aptitudes diferenciadas y el test de Torrance; esto permite diferenciar la superdotación de un talento especifico.6

Estadísticas de superdotación en México
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en México existen cerca de 3 millones de personas con algún grado de superdotación intelectual o con un coeficiente intelectual (IC) superior a 130 puntos. Por desgracia, la mayoría de ellos nunca sabrá que poseen esta cualidad y las estadísticas lo demuestran: en el país hay casi 1 millón de niños y adolescentes de entre 3 y 16 años con estas características; no obstante, sólo el 5% de ellos es diagnosticado como superdotado.

Este criterio numérico de 130 puntos de coeficiente intelectual es empleado por más de dos tercios de las escuelas de superdotados en el mundo para admisión. Estadísticamente se calcula que el 3% de la población infantil tiene superdotación, lo que equivaldría a un millón en México y más de 66 millones en el mundo.

En México, de cada tres diagnósticos de TDAH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad), dos se encuentran incorrectos debido a que se trata de niños superdotados que fueron mal identificados. La superdotación y el TDAH no coexisten.

El 93% de los niños superdotados en México se encuentra confundido con TDAH, Asperger o autismo, haciendo que reciban tratamientos médicos innecesarios y en cambio no obtengan la atención psicoeducativa diferenciada que requieren.7 Las tasas de prevalencia son inexactas y arbitrarias y varían según la forma en que los distritos escolares definen la superdotación. No es sorprendente que la prevalencia varía según diferentes factores como raciales, étnicas y socioeconómicas .

Bases biológicas
Se ha observado que los genes asociados con la capacidad cognitiva y la creatividad están fuertemente implicados en la estructura dendrítica y la organización de la columna dendrítica. Dado el gran número de conexiones neuronales, incluso el menor cambio en la eficiencia sináptica de estas neuronas puede traducirse en grandes diferencias en la capacidad creativa y cognitiva general.8

La morfología dendrítica de las neuronas desempeña un papel importante en la eficacia de la propagación hacia adelante y hacia atrás de los potenciales de acción y, como consecuencia, en
la plasticidad neuronal y en el aprendizaje.

En los niños con altas capacidades, el número y la densidad de los cuerpos neuronales y la arborización dendrítica se reflejan a través del volumen de la materia gris. Este volumen cambia a lo largo de la infancia y la edad adulta y está influenciado por el aprendizaje, las diferencias hormonales, la experiencia, la genética y la edad. Desde el punto de vista del desarrollo, la inteligencia y la creatividad han sido relacionadas más con la trayectoria de cambios observados en el volumen de la materia gris y blanca que con la estructura en sí.8

Características evolutivas por etapas (cuadro 1)
Etapa infantil
La infancia es una etapa fundamental en el crecimiento del ser humano en cualquier aspecto de su vida: familiar, afectiva, emocional, intelectual. Coriat considera muy importante la detección de una habilidad cognitiva superior desde que los niños son bebés. A través de las entrevistas en consulta hemos tenido la oportunidad de escuchar afirmaciones como estas: “desde el primer día de vida son capaces de sostener la cabeza erguida y mirar atentamente alrededor como si reconocieran las voces, o estuvieran inspeccionando la habitación”, “sostenía el biberón con 4 o 5 meses…”. Son niños que hacen preguntas diferentes a las de los demás desde muy temprana edad, utilizan un lenguaje mucho más fluido y preciso, llaman la atención por su gran memoria o por el interés en los números y letras, cuando a sus iguales no le interesa en absoluto. Los niños con altas capacidades son un grupo muy heterogéneo, pueden compartir algunas características comunes, pero no tienen que manifestarse todas de la misma manera. Aspectos como la personalidad, la familia o el estilo educativo influyen en el desarrollo de una u otra forma.9

Los niños que van a la guardería antes de ingresar al sistema educativo tienen una gran fuente de aprendizaje en ese contexto. Sin embargo, también encontramos otros que muestran conductas regresivas al acudir a centros infantiles (en su lenguaje o hábitos ya adquiridos), pues imitan los comportamientos de sus compañeros. Con 3 años nos llama la atención cuando un niño comienza a mostrar curiosidad por las letras, se ha aprendido el abecedario e incluso puede que, entre los 3 y 4 años, haya adquirido el proceso de la lectura. Reconoce más colores, empieza a interesarse por pequeñas operaciones matemáticas, se preocupa por algunos temas sociales como la pobreza, el medio ambiente, etc. A partir de aquí, el niño entra en la etapa escolar, que es clave para el desarrollo de estas altas capacidades, ya que, si efectuamos una intervención específica con cada uno de ellos, potenciaremos y permitiremos que se desarrollen estas altas habilidades.

Etapa de escolaridad primaria
Castelló menciona entre las características más relevantes: curiosidad orientada a la comprensión, interconexión de informaciones y versatilidad.10 Renzulli cita la capacidad intelectual en general y la aptitud académica específica, pensamiento creativo y productivo, liderazgo, buen desarrollo en el área de las artes plásticas, buena habilidad psicomotora, así como motivación y voluntad, sobre todo en aquello que es de su interés.11

Pero es en el ámbito afectivo, emocional y social donde pueden encontrar más dificultades en esta etapa, ya que notamos que muestran un alto nivel de sensibilidad y necesitan soporte emocional. Tienen un sentido ético muy desarrollado, son autocríticos, presentan ambiciones e ideales muy elevados, poseen intereses y preocupaciones profundas sobre el mundo que les rodea, tienden a aislarse, aunque no son rechazados, es un aislamiento intermitente (les gusta estar solos en algunos juegos y elaboraciones) y uno de los aspectos con el que más sufren es que presentan una baja tolerancia a la frustración.12

El alto funcionamiento intelectual interactúa con la personalidad y puede favorecer o no aspectos tan relevantes como el autoconcepto, la autoestima, la impulsividad o la reflexión de las personas. Dabrowski utiliza el término “desintegración positiva” para referirse al desarraigo escolar y social de los superdotados. Esto se refleja a través de diferentes maneras de reaccionar a las que denominó intensidades, entre las que destacamos la intensidad sensorial que se manifiesta por expresiones sensoriales de tensión emocional, como fuerte reacción negativa hacia olores, ruidos excesivos o luces muy brillantes y una gran capacidad sensorial hacia sabores, texturas o sonidos.13

Etapa de la adolescencia
Esta etapa se caracteriza por las grandes transformaciones que en ella se producen. Pueden cambiar las capacidades cognitivas, así como los propios pensamientos (filosóficos, políticos, educativos) y esta etapa adolescente comienza antes que en los niños de un desarrollo cognitivo medio. El papel de la familia en esta etapa es fundamental, ya que influye directamente en el rendimiento y la seguridad en ellos mismos, pues hay un porcentaje muy importante de sujetos que, si no recibe el apoyo necesario, opta por abandonar los estudios a pesar de su elevada capacidad intelectual. En el caso de adolescentes con altas capacidades, hay mayor capacidad de reflexión, opiniones sobre valores morales y éticos más afianzados, intereses diferentes a los de sus iguales, contestaciones más rápidas y argumentadas, aislamiento en el aula, exceso de actividad y llamadas de atención ante el aburrimiento y los comportamientos disruptivos.14

Uno de los principales problemas que tenemos en esta etapa es el fracaso escolar o bajo rendimiento académico. Encontramos muchos más casos evaluados de niños que de niñas con altas capacidades intelectuales. Uno de los motivos principales es el posible miedo o rechazo al éxito que presentan las niñas, sobre todo en la etapa de la adolescencia. Le dan prioridad a ser aceptadas por el grupo que al desarrollo cognitivo. Esta disonancia socioacadémica puede dar lugar a tres tipos de respuesta:

  • Desinterés por el enriquecimiento académico.
  • Ocultan y frenan su desarrollo intelectual a cambio de mantener buenas relaciones sociales.
  • Es la más frecuente y la más equivocada de las respuestas.
  • Se centran en el desarrollo intelectual a costa de la angustia y el desequilibrio emocional, ya que mantienen pocas relaciones sociales.
  • Tratan de alcanzar el equilibrio entre lo académico y lo social. Es la más difícil de las tres opciones, pero la más sana.15

Cuadro clínico
Observar el comportamiento de un niño en su entorno natural o durante una consulta puede proporcionar pistas que sugieran altas capacidades intelectuales. La calidad del contacto, la curiosidad, el lenguaje, la pertinencia de las preguntas y la rapidez del espíritu en el diálogo fomentan entonces la hipótesis de la precocidad.3

Puesto que el número de alumnos con altas capacidades que actualmente pasan sin ser detectados es muy alto, resulta necesario desarrollar una historia clínica detallada con la participación de equipos multidisciplinarios que puedan realizar los diagnósticos diferenciales o que confirmen los diagnósticos que se han efectuado. Igualmente, existen una serie de factores internos que pueden dificultar o impedir el adecuado desarrollo de las capacidades de los alumnos superdotados. Desde este punto de vista, la nueva forma de entender las altas capacidades intelectuales plantea también nuevas exigencias, entre las que se encuentra la de desarrollar un diagnóstico clínico integrado, que considere no sólo la evaluación psicopedagógica sino también el juicio clínico de las funciones cognitivas, de las variables emocionales y su interacción con las anteriores, el estudio de su personalidad y, en los alumnos de altas capacidades, el diagnóstico diferencial de la disincronía y demás disfunciones posibles.6

Diagnóstico
Los niños superdotados no diagnosticados, como los superdotados mal diagnosticados, reflejan un importante problema de salud mental. Los psiquiatras infantiles pueden desempeñar un papel de liderazgo en la satisfacción de las necesidades de diagnóstico y tratamiento de estos dos grupos.2 En Francia, las pruebas de Wechsler han sido ampliamente validadas y son las más utilizadas:

La Escala de Inteligencia de Wechsler para Educación Infantil y Primaria (WPPSI III), en sus dos versiones:

Para niños de 2 años y medio a 4 años. Incluye pruebas de vocabulario, comprensión y análisis verbal y síntesis del espacio geométrico y figurativo en forma de rompecabezas. Para niños de 4 a 7 años. También evalúa la capacidad de razonamiento verbal y no verbal, así como la capacidad de abstraer y controlar la atención

.La Escala de Inteligencia de Wechsler para Niños (WISC IV). Utilizable de 6 a 17 años. Consta de diez subpruebas y evalúa el desarrollo verbal, la cultura y la inteligencia, la capacidad de abstracción verbal y no verbal, las habilidades de razonamiento analógico, la fluidez visuoespacial, la memoria a corto plazo y el control de la atención y el ritmo de actividad.

Diagnóstico diferencial
Un número significativo, pero aún desconocido, de niños superdotados son diagnosticados incorrectamente con trastornos psiquiátricos.2

Los niños superdotados pueden presentar una variedad de problemas de comportamiento e incluso trastornos psiquiátricos que pasan desapercibidos debido a que comúnmente estos son vistos como parte de una personalidad extravagante; por tal motivo, su trastorno psiquiátrico no se reconoce ni se trata.
El niño superdotado tiende a mostrar actitudes similares a las del TDAH, debido a que en la mayoría de los casos se aburren durante las clase, no prestan atención, no realizan actividades que sean irrelevantes a su perspectiva e inician muchos proyectos, pero termina pocos; es por esto que es importante enfatizar las diferencias clínicas entre ambas condiciones, para evitar errores diagnósticos y esclarecer la condición del paciente (cuadro 2).5

Orientación y consejos
Opciones educativas: encontrar una combinación óptima, en la que el plan de estudios coincida con las habilidades cognitivas, la madurez y los intereses académicos del niño; esto
es de vital importancia para los estudiantes superdotados. La aceleración educativa presenta material académico más avanzado que el plan de estudios estándar de nivel de grado.

Problemas psicológicos: algunos superdotados tienen trastornos psiquiátricos, como trastorno de Asperger, trastornos alimentarios, trastornos del estado del ánimo y problemas
graves de conducta. Un papel importante para el psiquiatra infantil es recetar y monitorear medicamentos psicotrópicos para aquellos superdotados que necesitan y se beneficiarán de la intervención farmacológica.

Problemas de crianza: los niños superdotados pueden requerir más tiempo, energía y recursos económicos, lo que impone exigencias adicionales a la familia. Pueden resultar en
tensiones familiares. Los padres pueden beneficiarse de la tranquilidad, la orientación y los recursos informativos y un breve asesoramiento familiar. Se benefician de la intervención profesional para aprender habilidades efectivas de negociación y resolución de problemas cuando abogan en nombre de su hijo.

Problemas sociales: la mayoría de los niños superdotados están bien adaptados y disfrutan del éxito académico y una vida social satisfactoria. Sin embargo, un número significativo de superdotados encuentra dificultades para afrontar los desafíos de la escuela, el grupo de compañeros y el hogar. Los psiquiatras infantiles y otros profesionales de la salud mental pueden ayudar a identificar y abordar las necesidades de los niños superdotados.

Conclusiones
El tema en cuestión es muy amplio y, como tal, es un problema de salud que muchas veces se subdiagnostica o, en muchos casos, los niños se diagnostican con problemas de atención e hiperactividad, por lo cual consideramos importante conocer la definición de niño superdotado. Esto nos encaminará a conocer las capacidades de estos casos. Si bien son pocos los
niños con estas características, se deben diagnosticar correctamente para no implementar un tratamiento u orientación que no tenga relación con su realidad.

El conocer los signos de sospecha y las características específicas ayudará a la temprana identificación de estos casos, con lo que se podrá implementar una buena orientación para que el niño se desarrolle y aproveche sus capacidades e incluso se eviten problemas que puedan afectar su desarrollo integral y afectación de su personalidad a largo plazo.

Referencias

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