febrero 23, 2026

Gastroenteritis, agua y cambio climático

“Ningún niño debe morir o enfermarse como resultado de beber 

agua contaminada, ni tampoco debe estar expuesto a los 

excrementos de otras personas o no disponer de un lugar 

para lavarse las manos”. 

 

AUTORES: Acad. Bonifacio Caballero Noguéz, Acad. Ulises Reyes Gómez, Dr. José Daniel Caballero Flores, Dr. Víctor Manuel López León, Acad. Arturo Perea Martínez, Acad. Cipatli Ayuzo del Valle, Dr. Ulises Reyes Martínez, Dra. Camila Castellanos García, Dra. Donaji Miranda González, Dr. Víctor Alexis López Gutiérrez

 

Resumen

El objetivo 6 del desarrollo sostenible (ODS) de la Agenda 2030 busca asegurar agua y saneamiento mediante ocho metas que abarcan tratamiento de aguas residuales, calidad y uso del agua, gestión de recursos, cooperación transfronteriza, protección de ecosistemas, financiamiento y participación comunitaria. La actividad humana modifica el entorno y puede afectar la morbilidad y mortalidad, especialmente infantil.

Conocer la cantidad de agua dulce disponible en la Tierra para el uso humano debería llevarnos a reflexionar sobre la verdadera escasez de este recurso, así como sobre su cuidado y preservación.

El cambio climático (CC) representa un problema para la salud y el bienestar de los seres humanos, ya que amenaza los avances logrados en el área de la salud pública e incrementa las enfermedades transmisibles a través del agua. El aumento de la temperatura ambiental puede modificar la supervivencia, la replicación y la virulencia de los patógenos, mientras que las lluvias intensas pueden contaminar la infraestructura de agua potable y saneamiento, provocando gastroenteritis.

Palabras clave: agua dulce, cuidado, morbimortalidad, gastroenteritis, niños, uso humano

 

Abstract

Goal 6 of the Sustainable Development Goals (SDGs) of the 2030 Agenda aims to ensure access to water and sanitation through eight targets covering wastewater treatment, water quality and use, water resources management, transboundary cooperation, protection of water-related ecosystems, development assistance, and community participation. Human activity alters the environment and can affect morbidity and mortality patterns, particularly among children.

Knowing the amount of fresh water available on Earth for human use should prompt us to reflect on the true scarcity of this resource, as well as its care and preservation.

Climate change (CC) poses a challenge to human health and well-being, as it threatens the advances in Public Health by increasing waterborne disease. Rising environmental temperatures can modify the survival, replication, and virulence of pathogens, while heavy rains can contaminate water and sanitation infrastructure, leading to gastroenteritis.

Keywords: fresh water, care, morbidity and mortality, gastroenteritis, children, human use

 

Conceptos generales

La morbilidad y la mortalidad por gastroenteritis en el año 2024 (y probablemente durante el próximo quinquenio) continuarán siendo un problema de salud pública, favorecido hoy en día por la falta o la deficiente disponibilidad de agua potable y de saneamiento básico. 

El cambio climático (CC) no solo tiene un impacto ambiental, sino que tiene el potencial de afectar negativamente la salud infantil al favorecer la propagación de enfermedades infecciosas.

Las gastroenteritis de causa infecciosa son ocasionadas por diversos microorganismos bacterianos, virus y parásitos, la mayoría de los cuales se transmiten a través de aguas contaminadas por heces. La infección es más común cuando hay escasez de higiene y de servicios de saneamiento adecuados, así como de agua potable para beber, cocinar y lavar.

Las enfermedades diarreicas son una de las principales causas de mortalidad y morbilidad en la niñez del mundo. Son la tercera causa de muerte en niños menores de 5 años: cada año mueren 443,832.1

Los rotavirus y las bacterias E. coli son los patógenos más comunes entre los niños de todos los grupos de edad, mientras que los patógenos parásitos son frecuentes en los niños de 3 a 5 años.2

Estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) consideran que en el mundo hay alrededor de 1800 millones de personas que utilizan agua que está contaminada por restos fecales y que aproximadamente 2400 millones no cuentan con servicios básicos de saneamiento, es decir, viviendas con suministro de agua por tubería, con eliminación de excretas ya sea en inodoro o pozo séptico.3

El 25 de septiembre de 2015, los Estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible.4 La Agenda 2030 comprende 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y 169 metas que abordan aspectos sociales, económicos y ambientales del desarrollo y protegen el planeta.5 

El objetivo 6 de los ODS de la Agenda 2030 insta a que se garantice la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento, incluye ocho metas: el tratamiento de aguas residuales, la calidad del agua, el uso del agua, la gestión de los recursos hídricos, la cooperación transfronteriza, los ecosistemas relacionados con el agua, la asistencia oficial para el desarrollo y la participación de las comunidades locales.

Los hogares que utilizan fuentes de agua mejoradas se dividen en tres categorías. Si un viaje de ida y vuelta para recoger agua, con fila de espera incluida, supera los 30 minutos, se considera un “servicio limitado” y si no llega a los 30 minutos, se considera un “servicio básico” (cuadro 1).

Nivel del servicio  Definición
Gestionado de manera segura Agua para consumo proveniente de una fuente mejorada in situ, disponible en el momento en que se necesita y libre de contaminación fecal y por productos químicos prioritarios
Básico Agua para consumo de una fuente mejorada, si el trayecto de ida y vuelta para recogerla no supera los 30 minutos, incluida la fila de espera 
Limitado Agua para consumo de una fuente mejorada, si el trayecto de ida y vuelta para recogerla supera los 30 minutos, incluida la fila de espera
No mejorado Agua para consumo proveniente de un pozo excavado o manantial no protegido
Aguas de superficie Agua para consumo que procede directamente de un río, presa, lago, estanque, arroyo, canal o canal de riego

Cuadro 1. Niveles de los servicios de agua. Nota: las fuentes mejoradas incluyen agua por tubería, pozos de sondeo o pozos entubados, pozos perforados protegidos, manantiales protegidos, agua de lluvia y agua envasada o distribuida. Modificado de Joint Monitoring Programme for Water Supply, Sanitation and Hygiene (JMP).

 

En los primeros 5 años tras la adopción de los ODS, los gobiernos del mundo, entre ellos México, no avanzan en el cumplimiento de las metas 6.1 y 6.2. Para lograr la cobertura universal de aquí a 2030, será necesario multiplicar por cuatro el ritmo de progreso actual en los servicios de agua para consumo gestionados de manera segura, los servicios de saneamiento gestionados de manera segura y los servicios básicos de higiene.

En cuanto al agua potable para el año 2020, solo 5,200 millones (71%) de la población mundial utilizaron un servicio de agua potable gestionado de manera segura, es decir, ubicado en la vivienda, disponible cuando se necesita y libre de contaminación. Sin embargo, alrededor de 263 millones de personas emplearon más de 30 minutos de ida y vuelta para recoger el agua de una fuente mejorada (lo que constituye un servicio de agua potable limitado).6

Es importante recordar que la actividad humana y su interrelación con el entorno tienden a modificar el medio ambiente en el que se encuentra una comunidad. Estas interrelaciones tendrán impacto en los tipos de morbilidad y mortalidad de la población, en particular en la etapa infantil. 

Cuando se comparan los servicios con los que cuentan las viviendas en una comunidad, en relación con el tipo de suministro de agua para el consumo y la eliminación de excretas (si es por medio de drenaje, pozo séptico o fecalismo al aire libre), todas las brechas ya existentes entre las poblaciones urbanas y rurales se vuelven aún más amplias. 

Las enfermedades, como las gastroenteritis, fundamentalmente las de tipo infeccioso, siguen considerándose un buen indicador para evaluar el grado de desarrollo económico y social de un país. En el último reporte técnico del perfil de Salud Ambiental en México (7 de junio 2023) hubo un incremento alarmante del 35 al 45% en el número de muertes por diarrea causadas por beber agua insegura, así como saneamiento e higiene personal inadecuados.7

En este sentido, se deben promover políticas e inversiones que amplíen el acceso al agua potable salubre y a los servicios de saneamiento; así como fortalecer la capacidad para realizar intervenciones de prevención, en particular las relacionadas con el mejoramiento de las fuentes de agua y el saneamiento, así como con el tratamiento y el almacenamiento seguros del agua. 

Las enfermedades diarreicas son una de las principales causas de mortalidad y morbilidad en la niñez en el mundo y, por lo general, son consecuencia de la exposición a alimentos o agua contaminados. 

Una proporción importante de las enfermedades diarreicas puede prevenirse mediante el suministro de agua potable y un saneamiento e higiene adecuados. La mejora de la calidad del agua, de las instalaciones de saneamiento y de la higiene personal, en especial el lavado de manos, podría prevenir cada año la muerte de unos 297,000 niños menores de 5 años. 

Algunas medidas consideradas clave para prevenir las enfermedades diarreicas son las siguientes:

  • Acceso a agua potable salubre
  • Uso de servicios de saneamiento mejorado
  • Lavado de manos con jabón
  • Lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida
  • Higiene personal y alimentaria correctas
  • Educación sobre salud en cuanto a los modos de transmisión de las infecciones
  • Vacunación contra rotavirus

 

Reflexión: el agua 

“El ser humano se creó a imagen… y semejanza”

 

Baruch Spinoza (1632-1677) defendía que el universo, la naturaleza y la deidad (Dios) son la misma cosa.8

La Tierra, vista desde el espacio, es fundamentalmente agua. Sin embargo, tan solo una pequeña cantidad es apta para el consumo humano. Se estima que en la superficie de la Tierra hay aproximadamente 1,386 millones de kilómetros cúbicos de agua. Esto significa que el planeta es un 70% agua. Esta cifra se ha mantenido estable durante más de dos mil millones de años. Cabe mencionar que de estos 1386 millones de km3 de agua, un 96.5% es agua salada. 

Se estima que la cantidad de agua dulce que hay en la Tierra representa tan solo el 3.5% del total. Sin embargo, el 90% de estos recursos se encuentran en la Antártida, congelada. Solo un 1% se encuentra en cuencas hidrográficas y únicamente el 0.025% es potable.

Según la edad y el sexo, el porcentaje de agua en el cuerpo humano puede variar. Los recién nacidos tienen entre el 70 y el 80% de agua. A partir de 1 año, baja entre 60 y 70%, es decir, 70% en promedio.

 

Un planeta más caliente

“Lo húmedo se humedece más… y lo árido se seca más”

En la segunda evaluación de 1995, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), bajo los auspicios de la ONU, concluyó, de manera tentativa, que “las pruebas en su conjunto indican que la humanidad influye de manera ostensible en el clima mundial”. Para el 2001 declaró que casi con certeza, la actividad humana impulsó la mayor parte del calentamiento del siglo XX.9

Hoy, hablar de salud se encuentra más estrechamente asociado a la llamada “crisis del agua” para uso humano, agudizada por el CC. El CC probablemente traerá una gran variedad de efectos adversos sobre la salud humana, con importantes pérdidas de vidas. Los efectos directos en la salud incluyen aumentos de la mortalidad y de las enfermedades debido a la mayor intensidad y duración de las olas de calor.

Los efectos indirectos del CC favorecerán la transmisión de enfermedades infecciosas, no solo las asociadas a la falta de agua en fuentes mejoradas, sino también aquellas transmitidas por vectores (paludismo, dengue, fiebre amarilla y alguna encefalitis viral).

La salud humana, los sistemas ecológicos terrestres y acuáticos y los sistemas socioeconómicos (p. ej., agricultura, silvicultura, pesquería y recursos hídricos) son vitales para el desarrollo humano y el bienestar. 

Resulta difícil cuantificar los impactos previstos, porque el grado de los trastornos para la salud originados por el clima depende de la interacción y coexistencia de numerosos factores de la población, como las circunstancias medioambientales y socioeconómicas, el régimen nutritivo e inmunitario, la densidad demográfica y el acceso a buenos servicios de atención de salud.10

Si la temperatura media mundial continúa aumentando a casi 2 °C, se prevé que las muertes anuales relacionadas con el calor aumentarán en un 370% para mediados de siglo. Las olas de calor, por sí solas, podrían provocar que 524.9 millones de personas más experimenten inseguridad alimentaria de moderada a grave para 2041 a 2060, agravando el riesgo global de desnutrición.

También se prevé que las enfermedades infecciosas potencialmente mortales se propaguen aún más: la longitud de la costa adecuada para los patógenos de Vibrio se expandirá entre un 17 y un 25%, y el potencial de transmisión del dengue aumentará entre un 36 y un 37% para mediados de siglo. A medida que aumentan los riesgos, también aumentarán los costos y los desafíos de la adaptación. Estas estimaciones proporcionan alguna indicación de lo que podría deparar el futuro. Sin embargo, una mala contabilidad de las respuestas no lineales, los puntos de inflexión y las interacciones en cascada y sinérgicas podría hacer que estas proyecciones sean conservadoras, aumentando desproporcionadamente la amenaza a la salud de las poblaciones en todo el mundo.11

 

Conclusiones

Conocer la cantidad de agua dulce que hay en la Tierra para el uso humano debe hacer reflexionar sobre la verdadera escasez de este recurso, así como sobre su cuidado y preservación.

El CC representa un problema para la salud y el bienestar de los seres humanos, ya que amenaza los avances logrados en la salud pública al incrementar las enfermedades transmisibles a través del agua. El incremento de la temperatura ambiental puede modificar la supervivencia, la replicación y la virulencia de los patógenos. Las lluvias intensas pueden contaminar la infraestructura de agua y saneamiento, provocando gastroenteritis.

Entre los efectos directos de los cambios climáticos a la salud se destacan los provocados por las olas de calor y los desastres, mientras que entre los indirectos se identifican aquellos que se encuentran determinados por las enfermedades transmitidas por los alimentos, por el agua y por vectores

 

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud. Enfermedades diarreicas. 2024. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/diarrhoeal-disease
  2. Organización Mundial de la Salud. Diarrhoea. Disponible en: https://www.who.int/health-topics/diarrhoea#tab=tab_1
  3. Organización Mundial de la Salud. Relación del agua, el saneamiento y la higiene con la salud. Noviembre 2004. Disponible en: https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/20a455bd-e83b-4a7a-bd2e-6e4b8415aa56/content
  4. Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, A/RES/70/1, 21 de octubre de 2015.
  5. Organización Mundial de la Salud. Objetivos de Desarrollo Sostenible. Disponible en: https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/
  6. UNICEF. Progress on household drinking water, sanitation and hygiene 2000-2020: five years into the SDGs]. Organización Mundial de la Salud y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), 2021.
  7. World Health Organización. Environmental Health Mexico 2022 country profile. 2022. https://www.who.int/publications/m/item/environmental-health-mex-2022-country-profile
  8. Spinoza B. Ética/Tratado teológico-político. México: Editorial Porrúa, 2011.
  9. IPCC Segunda Evaluación de Cambio Climático. Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio ClimáticoIPCC Segunda Evaluación, 1995. 
  10. IPCC. Cambio climático 2021, Bases físicas. Resumen para responsables de políticas. Disponible en: https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/downloads/report/IPCC_AR6_WG1_SPM_Spanish.pdf
  11. Romanello M et al. The 2023 report of the Lancet Countdown on health and climate change: the imperative for a health-centred response in a world facing irreversible harms. The Lancet. 2023;402(10419):2346-2394.

Deja un comentario